5/14/2008

PUNTO DE PARTIDA

No es fácil, ¿Quién dijo que es fácil? Esta historia no es la típica historia a la que usualmente nos tienen acostumbrados y será por el tiempo que dure la tinta gastada imaginada como el dolor convertido en alegría o la felicidad en la copa de vino que al paladar es dulce pero agrio al terminar de tomarlo. No es precisamente esta historia una más, es la vida misma. Gloria es uno de esos casos en los que los trajines de la vida hicieron más fuerte y sobre todo partícipe de la sacrificada función de ser mamá.

Ya era temprano y no hay nadie en casa, mentalmente hablando, Gloría confía que este día no será una pobre copia del día anterior, espera impaciente el amanecer para ver que todo está correctamente hecho y así lo estaba, el desayuno estaba puesto sobre la mesa; las tazas con la leche en polvo dentro y la tetera dando silbidos como si anunciara el paso de un tren que tarde o temprano desembarcaría a sus pasajeros. Any y Jony, los hijos de Gloria, fieles a su estilo bajaron a desayunar rápidamente y con un buenos días y un hasta luego salieron velozmente a sus respectivas universidades.
Para Gloria ese era el momento más triste porque sabía que no los vería en casi todo el día, el esposo y padre de familia frecuentaba la casa ocasionalmente debido al trabajo que tenía lejos de la cuidad. Gloria piensa y se repite constantemente si eso era lo que realmente quería y era lo que había soñado desde antes de dar el gran paso en la vida de toda mujer, el de cargar con las responsabilidades propias de un hogar.
Aparentaba ser la mártir que lo dejaba todo por lo que cree y quería.

‘Pensar’
Siempre es bueno pensar en lo que hasta cierta edad uno es, con tan sólo 45 años y una carrera de Enfermería frustrada por dos poderosas razones que ella no podía abandonar, se propuso ser la mejor madre, educando a sus hijos para que sean buenos y buenos para con sus futuros hijos también. Gloria sentía que había fallado, sus hijos ya estaban grandes y ya no podía enseñarles las cosas como lo hacía antes, por eso se sentía menos que nadie; sabía que ya no podía pensar como ellos; que no podía contarles un cuento o tan sólo jugar. La vida le enseñó que no siempre se puede vivir haciendo lo mismo, buscar el momento para reinventarse de nuevo era lo que le costaba aceptar.

‘Volver a empezar’
Esto era considerado como algo tardío en ella, consideraba que ya todo estaba sentenciado por hecho e irreversible pero se equivocaba porque era el punto de partida para demostrarse que los minutos podían volverse horas o que los días podían volverse meses.
Al día siguiente nada estaba listo pero ella sí lo estaba, empezó el día mirándose en el espejo, regalándose una sonrisa que hace mucho no miraba en sí misma y vistiendo el vestido azul oscuro con el sombrero floreado que tanto le gustaba, la hacía regresar a ser ella misma y no aquel personaje que había inventado.
Any y Jony desde aquel día tomaron solos las riendas de sus vidas, sintiéndose útiles y un poco más libres. Gloria salió a caminar por los lugares que había dejado de visitar y al regresar a casa encontró todo como debía estar, entendió que ya había cumplido con aquellos niños que hace mucho tenía a su cargo y que ya eran personas como ella con responsabilidades y con una vida por delante.
Al día siguiente volvió a salir, esta vez más fresca, radiante y feliz a visitar el hospital que hace mucho tiempo dejó de frecuentar y asimiló como propias las carencias por las que pasaba este lugar, comprometiéndose a ayudarlo.

‘Demostrar que sigo valiendo mucho’
Gloría empezó toda su vida desde cero, cambió su delantal y su ropa de casa por aquel uniforme verde que la acompañó por mucho tiempo y por joyas que ya casi nunca usaba. Se levantó muy temprano pero las cosas ya estaban listas, sus hijos la apoyaban en su decisión de servir a quienes más lo necesitaban, por primera vez tomó el papel al que tenía acostumbrados a sus hijos y salió de su casa como la profesional que siempre fue porque nunca dejó de serlo, al cuidar de sus hijos y velar por la integridad familiar demostró que podía ser una buena madre enfermera.

Gloria tienes 53 años y comparte su vida con lo que más ama, su familia y su profesión.

(Del diario de Gloria en el Día de la Madre)

“Hoy es uno de eso días en lo que lo primero que ven mis ojos soy yo y luego a mi familia, mi apoyo diario, mi esposo y mis hijos me prepararon la comida para tener un momento en el que intercambiáramos experiencias, anécdotas y opiniones sobre cosas que nos sucedían; antes sentía que no podía tener ese tipo de charlas porque era prisionera de mi casa y no lo suficientemente libre y capaz, pero ya nada es así, aprendo muchas cosas nuevas de mis pacientes y de mis compañeras de trabajo, mis hijos me preguntan diariamente ¿Cómo te fue en tu servicio? Y a mí me faltan palabras para explicárselos todo.
Ya no siento perdido el tiempo y sé que al final de este tramo encontraré a una mujer que tuvo muchas satisfacciones y muchos errores también pero supo sacar lo bueno de lo malo, todo ello sirvió y sé que me ayudó a convertirme en la mejor madre de familia que siempre soñé ser”

5 comentarios:

katty dijo...

xvr tu relato creo q es algo q te pone a reflexionar y darte cuenta q tu madre necesita de ti necesita q le demuestres tu cariño para sentirse realizadas. bien te felicito sigue asi y seras uno de los mejores escritores

Giovanni Diotta dijo...

hola fernando, pensé en contactarte por mail pero pensé que quizas lo considerarias un poco invasivo de mi parte. Bueno me comunico contigo para aportar algo a cortinacerrada AQP, tengo algunos de mis poemas. Soy alumno de la universidad del pacifico, area de comunicación social. En mi facultad los cachimbos de mi seccion leemos tu blog muy seguido, te felicito, de verdad es bueno.

Te dejo mi poema adjunto, y mi correo por si te interesa intercambiar experiencias: giova_diottax@hotmail.com

la antropologa dijo...

lloro...abu abu....que linda historia...sorry por no dejar comentario antes es que me gustó tanto que...hasta mi mama lo leyó...y le encanto.

sanchesitos sigue así...no pares...espero que me dediques algun cuentito...tu sabes como el estilo del ,tutu rosa....ops!

besitos de cereza con piña colada... :S

Juan dijo...

nunca es tarde para empezar. Buen relato

Ivar Lazo dijo...

Que buena historia, la empeze a leer y fue dificil deternerme. No soy madre, pero creo que puedo ver atravez de sus ojos y percibir que lo mas importante para ellas es el desarrollo de sus hijos. Cuando han alcanzado esa meta, se sienten inutiles y buscan cualquier escusa para retenernos a su lado. Esta no fue una historia comun de todos los dias fue la historia de Gloria, la que encontro en sus pacientes ese "util" en que ocuparse para sentirse joven y feliz. Acabo con un deber e inmediatemante empezo con otro, con el mas bello: el de ayudar, sin darse cuenta de que ya lo habia estado haciendo hace mucho tiempo, atendiiendo a sus pacientes en casa. Muy xvr el relato...Saludos Sanchez